¿A qué familia botánica pertenecés?
1) Despertás un sábado a la mañana pensando en el delicioso matecito que te vas a preparar. Agarrás el celular y ves que te invitaron a desayunar a un café que te queda, si agarrás el bondi que no pasa nunca, a 1 hora de tu casa.
Te vestís a las chapas y salís rajando.
Decís que sí, pero que seguro llegues tarde, que mejor vayan pidiendo algo.
Agradecés pero tu momento de mate mañanero es sagrado.
Te debatís entre el sí (sentís que tenés que ir) y el no (preferís quedarte en casa). Vas o te quedas, pero no te sentís cómodx con ninguna decisión.
2) Te pusiste a pensar en las vacaciones que, hipotéticamente, podés costearte. La idea es hacer una travesía de montaña durante una semana entre refugios, sabiendo que quizás debas acampar por tu cuenta en algún momento. Vas a tener que ir muy cargado: carpa, bolsa de dormir, comida y agua, el abrigo, chucherías varias, un caca-tubo para hacer tus cosas en la intemperie. También hay una cuota de cuiqui: pasar las noches o tramos largos sin ver a nadie. En tu cabeza no estás convencido de si hacerlo en solitario o acompañado. Vos:
Te mandás por tu cuenta. Hiciste investigación y averiguaciones, sabés lo que tenés que llevar, lo que tenés que hacer y el itinerario es clarísimo. Miedo las bolas.
Pensás en decirle a tu pareja, a tu mejor amigx o a un par de personas. Estar mínimamente acompañadx de gente cercana es un mimo al alma y también a la espalda.
No hay chance de que ocurra ese viaje sin un grupo nutrido de compañerxs. Convocas a tu propia Comunidad del Anillo y cada quien, en función de sus habilidades, aporta a la causa. Tu rol está en el caudillaje: desde dónde y hacia dónde vamos, por dónde cruzamos el arroyo, dónde acampamos. La batuta es toda tuya.
Juntás a tu grupo de amigotes de siempre y se mandan así nomás. Bien podrían usar bolsas de consorcio en lugar de mochilas y una sábana como cubretecho. No importa mucho el frío, las chaquetas amarillas dando vueltas, esos ruidos raros a la noche. Total, es para cagarse de risa.
3) Se acercan los finales. La cursada estuvo durísima, el docente es verdaderamente maligno y se sabe que el examen va a ser más difícil que acariciar un perro imaginario. Se reúne el concejo deliberante (los del grupito de estudio de wsp) y solicitan tu sabiduría para ver cómo enfrentarse al inminente armagedón. Para vos:
Hay que estar unidos frente a la adversidad. Proponés que el grupo se reúna de manera consistente todos los días a estudiar un par de horas hasta que llegue el día D. Se sabe que esgrimís el "nadie se salva solo" cada vez que podés.
Bueno chicos, todos a los botes y sálvese quien pueda. Sabés que no podés carrear a todo el grupo, y menos al forro de Juan, que fagocita información de los demás para clavar un 9 cuando vos llegas al 4 raspando. No te importa lo que haga el grupo, vos tenés tu esquema de estudio y lo vas a cumplir a rajatabla.
Hay que socializar el problema. Proponés armar un grupo con toda la cursada para intercambiar apuntes, resúmenes, preguntas, parciales viejos. Entre todos podemos sacar este cuatrimestre adelante. Dale che.
No tenés ni la más remota idea qué hacer. Estás completamente al horno, ves que no llegás, pero la pregunta de tus amigxs te da algo de esperanza (o, de mínima, certeza de que no estás solo). Mal de muchos, consuelo de tontos, pero algo van a poder hacer. Vas a estudiar pero una juntadita también vendría bien. Quizás termine en una birrita y un "uff cómo nos van a c0g3r", qué se le va a hacer.
4) Se viene el cumple de tu mejor amigo o mejor amiga y tu idea es organizarle una fiesta sorpresa. Ya lo tenés pensado y empezás a convocar. Resulta que su OTRO grupo de amigxs, a quienes conocés pero que no necesariamente frecuentás, también le querían organizar algo el mismo día. Tu respuesta...
Y vos quién chota sos? Ese día ya tenemos todo organizado, no vengas a joder. Hacé otra cosa en otro momento, loquita.
Bueno, si pensaban hacer algo ese día me puedo sumar, no pasa nada. Lo importante es que X la pase bien.
Uy, qué golazo que hayan aparecido estos, así podés distribuir las tareas y no cargarte toda la organización. Ustedes el lugar y las invitaciones, nosotros el escabio y la decoración.
Te ponés la orga al hombro y vas por todo: juntemos ambos eventos en un gran festejo sorpresa. Que salgan los mensajeros, que vuelen las palomas: están todos invitados. Va a ser la fiesta del siglo.
Mmm... mejor cada quien por su lado. El amor de tus amigos es para ser celebrado con el círculo rojo.
5) Estás en la playa. Reposera, gorrita sobre los para que no te moleste el sol, las patas en la arena. De repente un llanto, un revuelo y un clap, otro clap, clap clap clap. Los aplausos señalan el extravío de un pequeño infante. Vos:
Vas a preguntar entre las sombrillas y las carpas de la gente más alejada si a alguien se le perdió el nene, que hay uno buscando a la familia.
Te levantás y sumás a la ronda de aplausos, uno más del colectivo aplaudidor.
Te acercás al epicentro del asunto, conversás con el guardavidas que lo está cuidando y arrancás con toda: el nene en hombros y tus aplausos resuenan más que el tronar de las olas. Si tuvieras un micrófono y una guitarra, podrías hacer un cover de Eduaaaaardo, vení a buscar a Juancruz.
Animás a todo el mundo a aplaudir, te vas moviendo estratégicamente hacia la gente que no está al tanto para que se de cuenta que algo pasa, chiflás, mirás al que se queda quieto para incentivarlo a que se sume.
6) Entrás a un rascacielos. En el último piso te espera una entrevista de laburo y, en planta baja, podés elegir entre tres ascensores distintos. Frente a ellos hay una persona esperando (una por ascensor). Tu sentido arácnido se activa y sos capaz de anticipar cómo será la charla con cada una de ellas. Preferís:
Un señor con cara de tipazo que no va a decir una palabra pero que va a entusiasmarse con cada extravagancia o locura que le vayas a contar.
Un flaco trajeado, maletín y pelo engominado, defensor de un trabajo de 8 horas, una familia tradicional y vacacionar año tras año en la misma carpa del mismo balneario del mismo municipio del partido de La Costa. Alerta de al país se lo saca adelante la bu ran do.
Una vieja con la que vas a hacer lo imposible por acompañarla en su delirio charlístico y, posiblemente, dándole un abrazo cuando te confiese que estuvo enamorada del fiscal Alberto Nisman y quiebre en llanto.
7) Tus amigos pegaron una casita en el Delta de Tigre durante el fin de semana. Vos:
Manijeas durante toda la semana al grupo, hacés la listita de compras y buscás los horarios de la lancha colectivo. Todos los días aparece tu mensaje en el grupo de wsp: ya falta menos, dale que se viene el finde, Lauti acordate de la guitarra, Gasti lo mismo vos con la campaña de d&d. Na mejor dejá, la armo yo y de paso hago de dungeon master, vos ni te preocupes.
Leés al anterior todos los días, te ponés contento por su entusiasmo. No levantás el ala, pero hacés tu parte: recorrés toda carnicería abierta buscando ofertas para aportar con el asado, le hablás a tu tío que tiene un almacén, a ver si te hace precio con el escabio, le preguntás a tu viejo si pueden llevar la heladerita del abuelo. Al momento de partir, la heladerita, la carne y el chupi están en el auto. Todos sabían que lo lograrías, pero un poco te molesta que lo asuman.
8) Noche de TEG. El juego está avanzado, el escabio está agotado y la tensión está que explota. Son cuatro jugadores, incluyéndote. Está Kevin, un salame que no te aguantás pero que cayó de sorpresa. Está Edd, tu mejor amigo, un cerebro formidable. Por último está Nazz, una piba con corte carré color rubio que te gusta desde la primera temporada. Digo, desde hace mucho. Es tu turno y tu estrategia es:
Aliarte con Edd, lógicamente. No está ganando, pero es la alianza que sin duda va a llevar tu juego un paso más cerca de la victoria.
Atacar a Nazz. Una buena tirada y no sólo queda fuera de juego, sino que al conquistar Kamchatka estás ahicito nomás de ganar. Por dentro sentís una contradicción: aunque es tarde, se la nota entusiasmadísima con el juego como para que la aniquilen ahora. Se nota que quiere seguir.
Algo es evidente: Kevin y vos son los más fuertes. Él en América, vos en Europa y África. Los otros dos andan por ahí, pero con los ojos puestos en Asia. Kevin interrumpe tus pensamientos para ofrecerte un pacto de no agresión (no se atacan entre ustedes) y provisión de ayuda (mientras vos resistís en el continente, él cruza por el Pacífico y los aniquila en un movimiento de martillo). Kevin te parece un pelotudo con quien no querrías ni compartir la mesa, pero tiene un punto: no podés combatir en dos frentes al mismo tiempo, y menos contra él. Tremendo pelotudo Kevin.
9) El cyber que te pusiste en la esquina de ese colegio fue un golazo. Los pibes que salían a almorzar o los que volvían del campo de deportes se instalaban una o dos horitas por unos centavos y a vos te hacían el día. Ellos sabían que sos un gordo compu y te vivían haciendo preguntas. Cómo cambio la mira en el Counter, cuál es el truco del auto cobra en el Age of Empires, cómo te mando a imprimir este archivo del Encarta. Los pibes te adoraban, eras el héroe. Pero el tiempo pasó y cada uno de ellos recibió su propia computadora, el LAN dio paso al ONLINE y tu época de oro se te escurrió entre los dedos. Ahora sólo vienen a imprimir algo que se olvidaron, te saludan y se van. Hubo que vender algunas máquinas y un par de cabinas telefónicas. Cigarrillos y pebetes de jamón y queso es lo que más sale. Estás con los números en rojo por un lado y lo que más disfrutaste hacer en tu vida por el otro:
No hay que darse por vencido ni aún vencido. Esta es mi pasión, tengo que seguir, no puedo abandonar. Me voy a quedar en la calle, pero hasta el último día voy a hacer lo que amo.
Esto es inviable. Hay que bajar la persiana y dedicarse a otra cosa. Está difícil y hay que buscarse el mango, es lo principal.
No voy a bajarme de este tren, pero lo tengo que llevar por un nuevo ramal. Hay que reinventarse: organizar torneos, poner nuevas consolas, hacer un evento con los de Nivel X, apostar a los gordos nostalgia que van a volver.
10) Formás parte de un proyecto que persigue un objetivo totalmente novedoso: criar dinosaurios en una isla para convertirla en un parque de atracciones: Plaza Cretácica. Los primeros meses fueron viento en popa pero, a medida que avanzaba el proyecto, empezó a hacer agua: los dinos se morfaron algunos empleados, la guita se va licuando y el equipo de laburo está que se tira de las mechas. Hay uno que labura muy bien pero se vive quejando que cobra dos mangos. Hay una que podría revivir a cualquier bicho pero se dispersa con cualquier cosa. El jefe ya está viejo y medio gagá, casi ni aparece. Los inversores la dejaron clara: o esto mejora en un par de meses o los dinos se venden para hacer licuado de petróleo.
El problema no es que trabajás con boludos, es que tienen problemas y no están articulados. Te sentás con cada uno, charlas de sus situaciones particulares, lográs contagiar el entusiasmo y, aunque está fuera de tu alcance el tema de los sueldos, tus compañeros empiezan a crecer. El director estará ausente, pero es un buen tipo y todavía puede liderar, mientras vos ayudes desde las sombras.
El laburo podría remontar pero Plaza Cretácica ya no es lo que era. El grupo puede arreglarse, pero todo da la sensación de que este ya no es tu camino. Lo tuyo era revivir mamuts y tigres dientes de sable, los tiranosaurios ya no son tan cool. Mejor salirse ahora antes de seguir con algo sin pasión.
Pensas largo y tendido sobre el proyecto y el equipo, y propones formalmente una reestructuración de las metas, los cronogramas y las responsabilidades. Si el director se quiere rascar, vos vas a tomar el mando definitivamente. Esto tiene que salir para adelante y lo vas a liderar vos.
{"name":"¿A qué familia botánica pertenecés?", "url":"https://www.quiz-maker.com/QWO4D02IK","txt":"1) Despertás un sábado a la mañana pensando en el delicioso matecito que te vas a preparar. Agarrás el celular y ves que te invitaron a desayunar a un café que te queda, si agarrás el bondi que no pasa nunca, a 1 hora de tu casa., 2) Te pusiste a pensar en las vacaciones que, hipotéticamente, podés costearte. La idea es hacer una travesía de montaña durante una semana entre refugios, sabiendo que quizás debas acampar por tu cuenta en algún momento. Vas a tener que ir muy cargado: carpa, bolsa de dormir, comida y agua, el abrigo, chucherías varias, un caca-tubo para hacer tus cosas en la intemperie. También hay una cuota de cuiqui: pasar las noches o tramos largos sin ver a nadie. En tu cabeza no estás convencido de si hacerlo en solitario o acompañado. Vos:, 3) Se acercan los finales. La cursada estuvo durísima, el docente es verdaderamente maligno y se sabe que el examen va a ser más difícil que acariciar un perro imaginario. Se reúne el concejo deliberante (los del grupito de estudio de wsp) y solicitan tu sabiduría para ver cómo enfrentarse al inminente armagedón. Para vos:","img":"https://cloud.quiz-maker.com/uploads/122/5795412-41586-2024-7324-Fig1-HTML-1-.jpg"}